Llevo toda mi vida buscando un perfume que me defina, y alrededor de los 16 años lo encontré. No he dejado de usar ese perfume desde entonces, y tengo ya 23. Parece una tontería, pero no me ha gustado ningún otro aroma desde hace 7 años.

Hasta que, mi madre, invadida por un sentimiento entre nostalgia y alegría, se acercó a mí el otro día y me dijo: “Hija, no sabes lo que acabo de encontrar… mi perfume favorito de cuando eras pequeña”. ¡Click! Comprar.

Una vez lo abrió y se lo puso de nuevo después de tanto tiempo, me enamoré del olor, y de repente me acordé de todas las tardes en el parque de cuando era pequeña. El aroma me transportó directamente a mi infancia, y no pude evitar comprarme otro para mí. Y yo pensando que ya no volvería a cambiar de perfume en toda mi vida…

El perfume clásico de 10€ que es todo lo que necesitas esta primavera

Ahora bien, lo que realmente nos importa es el contenido del frasco.

AMICHI AMICHI - Mandarine Musk 150 ml, Perfume Mujer, Colonia Perfumada, Eau de Toilette Femenina Fresca y de Larga Duración, Aroma Extravagante y Dulce, Cítrica

AMICHI - Mandarine Musk 150 ml, Perfume Mujer, Colonia Perfumada, Eau de Toilette Femenina Fresca y de Larga Duración, Aroma Extravagante y Dulce, Cítrica

Se trata de Amichi Mandarine Musk Eau de Toilette, una propuesta fresca que forma parte de los imprescindibles de las madres de los años 2000.

Amichi presenta un aroma extravagante y dulce, con tonos florales que te ayudarán a evocar la esencia de los jardines repletos de flores. En cuanto a la tendencia olfativa del perfume, Amichi nos transporta directamente a lo cítrico. Es perfecta para quienes buscan un olor juvenil, limpio y alegre. No me extraña que fuera la favorita de mi madre…

Además, algo que me encanta de este perfume es que no tengo que aplicarlo más de una vez al día. Cuando me lo echo por la mañana antes de salir de casa, no me tengo que preocupar de llevarme el frasco a todas partes para aplicarlo cada dos por tres.

En definitiva, sin duda es un perfume que me voy a comprar todas las primaveras, porque me ha encantado y, además, me recordará a mi madre siempre. ¡Doble beneficio!